"El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo."
MARIO BENEDETTI "EL OTRO YO"
Hoy, acudo a tu puerta señor, no omnipotente, ni sacerdote, a tu puerta señor, sabio y tranquilo en la angustia, acudo, por que ya no quedan puertas, por que una voz desmedida me hablo de ti, y yo la oi, en la trankilidad de la tormenta... Señor, me has dado momentos y momentos, y un par de café's , y hasta algunos apretones de mano, y hoy necesito de ti mas que ayer, mas que tu, mas que nadie... Porfavor, hablale, y dile que la amo...
1 Comments:
Díselo tú. Es más entretenido...
Publicar un comentario
<< Home